Consejos de ciberseguridad para el teletrabajo

Casi todas las compañías de ciberseguridad han estado advirtiendo regularmente a los empleados sobre ataques sofisticados de phishing que aprovechan la información del COVID-19 para que las víctimas hagan clic en archivos maliciosos.

Pueden realizarse estafas de distintas formas, pero los trabajadores deben tener especial cuidado con los correos electrónicos referidos a modificaciones en las políticas del lugar de trabajo, emails que proporcionan consejos de salud y mensajes que parecen ser de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Hoy, más empresas que nunca ofrecen la opción de trabajar desde casa, o incluso la exigen en un esfuerzo por garantizar la continuidad del negocio y mantener saludable a su fuerza laboral.

Los gerentes y líderes de todo tipo de empresas están viendo los beneficios de permitir el trabajo remoto para sus empresas:

  • un grupo más grande de talento para los roles en la contratación,
  • menor tiempo de viaje para los empleados,
  • más autonomía para los trabajadores e incluso
  • mayor productividad.

Sin embargo, también están pensando en los desafíos y riesgos que conlleva permitir que sus empleados trabajen desde casa.

El origen fundamental de las violaciones de datos ha sido tradicionalmente la negligencia de los empleados. Con los procedimientos de trabajo desde el hogar establecidos, las organizaciones podrían enfrentar un aumento en los ataques que podrían conducir a violaciones de datos.

Es esencial que tanto los trabajadores como las empresas adopten las precauciones adecuadas para reducir este riesgo y monitorizar, actual y atacar cualquier signo de intrusión dentro de las redes corporativas y el compromiso de los puntos finales de los empleados.

Vamos a analizar los riesgos del trabajo remoto y explicaremos qué puedes hacer para garantizar que tus empleados tengan la debida diligencia en la realización de su trabajo desde casa.

Ciberseguridad en el teletrabajo ¿Cuáles son los riesgos?

Al solicitar a los empleados que trabajen desde casa, algunas empresas pueden enfrentarse a riesgos operativos, como no tener capacidad para soportar una gran cantidad de conexiones VPN simultáneas a su infraestructura y servicios.

Esto puede originar una molestia para los empleados que precisan acceso a recursos internos y además, puede suponer un trabajo adicional sobre los equipos de TI si no están correctamente preparados.

Si bien esto no es un riesgo de seguridad per se, puede interrumpir el trabajo y causar un estrés innecesario para un departamento de TI que ya está sobrecargado de trabajo tratando de solucionar el problema sobre la marcha.

También existe el riesgo de no implementar correctamente las políticas de acceso, autorización y autenticación, lo que puede provocar que los empleados accedan a recursos que no deberían.

Para reducir el riesgo de acceso remoto no autorizado a la infraestructura, los equipos de seguridad y TI deben indicar claramente qué servicios, clientes y aplicaciones VPN son compatibles con la organización. Si se intenta acceder a la infraestructura interna con sistemas no autorizados, se considerará un riesgo de seguridad de la red y deberá bloquearse inmediatamente.

Algunas empresas tienen una política de TI estricta para administrar e aplicar actualizaciones de software y seguridad en los puntos finales, por lo que deben crear procedimientos de implementación gradual de esas actualizaciones.

Entregarlos todos a la vez a los empleados conectados a VPN podría crear congestión de ancho de banda y afectar el tráfico entrante y saliente.

Por último, es también importante, establecer el cifrado de disco para todos los puntos finales. Esto reduce el riesgo de acceder a datos confidenciales o comprometerlos mediante el robo del dispositivo.

Recomendaciones de seguridad informática para el trabajo remoto

Con el fin de obtener lo mejor de permitir que los empleados trabajen de forma remota y de reducir los riesgos mencionados, veamos qué se puede hacer para mitigar esos riesgos:

1. Protección de seguridad web

Las organizaciones deberían considerar la implementación de soluciones de seguridad que ofrezcan una fuerte protección de seguridad web en los puntos finales de los empleados y tecnologías capaces de evitar la explotación de vulnerabilidades de la red.

Las estafas de phishing y la creación fraudulenta de sitios web se han disparado en un intento de capitalizar la curiosidad y negligencia de los empleados.

Es por eso que las organizaciones necesitan fuertes tecnologías de defensa contra ataques de red y phishing que puedan detectar y bloquear con precisión tales amenazas para que no se aprovechen de los empleados que trabajan desde casa.

2. Política de trabajo desde casa

Tener una política definida de «Trabajo Remoto» o «Teletrabajo» es imprescindible si tu empresa planea permitir que el personal trabaje desde ubicaciones fuera de la oficina.

Esto puede ayudar a reducir los riesgos inherentes de trabajar de forma remota mediante el establecimiento de un conjunto de procedimientos que los empleados deben seguir para trabajar desde casa.

Esta política debe incluir políticas de seguridad de la información adicionales para describir las responsabilidades de todos los empleados.

Algunos ejemplos de procedimientos que deben incluirse en la política de trabajo remoto incluyen:

  • Proceso para aprobar trabajadores remotos
  • Responsabilidades definidas para empleados
  • Descripción de qué deben hacer los usuarios para asegurar sus espacios de trabajo remotos
  • Descripción de los pasos de endurecimiento de la estación de trabajo o del dispositivo
  • Uso del cifrado para todos los datos almacenados y en tránsito
  • Uso obligatorio de una VPN para trabajadores remotos
  • Descripción del procedimiento para informar un incidente en caso de que ocurra

Si bien tener una política ayudará a reducir los riesgos, la política también debe mantenerse actualizada y debe contar con la participación del equipo de Tecnología de la Información o de un experto en seguridad de la información cuando se crea o actualiza.

Cualquier política relacionada con la tecnología de la información o la privacidad de los datos también debe involucrar a alguien que comprenda el tema.

Nuevamente, las políticas de seguridad de la información NO son documentos estáticos. A medida que cambian las amenazas y surgen nuevas tecnologías, las políticas deben actualizarse.

3. Ofrecer las herramientas adecuadas

Tener una política implementada permitirá a los empleados saber qué necesitan hacer y cómo hacerlo, pero proporcionarles las herramientas adecuadas también reducirá los riesgos de trabajar de forma remota.

Según la empresa y el papel de sus empleados, estas herramientas pueden variar. Los siguientes son ejemplos de algunas herramientas que se han visto referenciadas en las políticas de trabajo remoto:

  • VPN asegurará que el tráfico de red esté encriptado, incluso en una red pública como en una cafetería. Esto también se recomienda en una oficina casera si la red doméstica se comparte con otros (familiares, amigos, invitados).
  • El cifrado incorporado de Apple (FileVault) y Microsoft (Bitlocker) garantiza que sea mucho más difícil extraer los datos del dispositivo si se pierde el disco duro o te lo roban.
  • Los administradores de contraseñas ayudarán a los usuarios a almacenar sus contraseñas y a generar seguras. Ayudan a reducir el riesgo de que los empleados usen la misma contraseña para todos los servicios.
  • Los firewalls integrados de Apple y Microsoft se pueden habilitar en cualquiera de tus dispositivos. Esto es excelente para evitar solicitudes entrantes o salientes que podrían ser maliciosas.

4. Capacitación y mejores prácticas

Tener una política y apoyarla con las herramientas adecuadas es importante, pero educar y capacitar a los empleados sobre las mejores prácticas ayudará a explicar y describir por qué necesitan seguir la política y usar las herramientas.

Muchas compañías ofrecen alguna forma de capacitación en concientización sobre seguridad. Sin embargo, esta capacitación generalmente se realiza solo una vez al año y puede quedar obsoleta rápidamente.

Considera realizar sesiones de capacitación mensuales o trimestrales para mantener a tus empleados informados y educados sobre las amenazas y sus responsabilidades cuando se trata del programa de seguridad de la información de la empresa y trabajar de forma remota.

Los empleados que trabajan desde su hogar deben recibir consejos básicos de seguridad:

  • tener cuidado con los correos electrónicos de phishing,
  • evitar el uso de Wi-Fi público,
  • garantizar que los enrutadores de Wi-Fi en el hogar estén lo suficientemente seguros y
  • verificar la seguridad de los dispositivos que utilizan para obtener trabajo hecho.

Se debe recordar a los empleados que eviten hacer clic en los enlaces de correos electrónicos de personas que no conocen, y la instalación de aplicaciones de terceros debe limitarse a las tiendas de aplicaciones de buena fe, incluso en dispositivos personales.

Junto con la orientación básica de seguridad, los empleados necesitan saber con quién comunicarse en caso de que detecten una amenaza de seguridad.

El trabajo remoto puede ser una gran ventaja para tu empresa y tus empleados, pero existen riesgos.

Para garantizar la seguridad de tu empresa, tus datos y los de tus empleados, debes establecer una base sólida. Debes incluir protección de seguridad web, una política de trabajo desde el hogar (complementada por políticas de seguridad de información adicionales), herramientas para proteger a sus empleados y capacitación para asegurar que entiendan sus responsabilidades.

Cifras sobre el teletrabajo

Incluso antes de que el brote de coronavirus obligara a las empresas de todo el mundo a adoptar una política de trabajo remoto, había más de 5 millones de empleados estadounidenses trabajando desde casa al menos la mitad del tiempo. Ahora, el teletrabajo es más popular que nunca, ya sea que las personas estén preparadas para ello o no.

En mejores circunstancias, los empleadores y sus empleados desarrollarían un plan sobre la mejor manera de trabajar de forma remota antes de dar el paso. Sin embargo, ya sea que de repente estés administrando un equipo remoto o estés refinando tu propio flujo de trabajo remoto, hay muchas maneras de trabajar desde casa y tener éxito.

Si bien el reciente cambio masivo al teletrabajo puede haber sido caótico para algunos, hay muchos beneficios de trabajar desde casa para considerar. En este informe, desglosamos las últimas estadísticas de trabajo desde casa.

EE.UU.

Como se informó en 2020, 5 millones de empleados (que representan el 3.6% de toda la fuerza laboral de Estados Unidos) trabajan desde casa durante al menos la mitad del tiempo.

El número de empleados regulares de teletrabajo (excluyendo la población que trabaja por cuenta propia) ha crecido en un 173% desde 2005.

El número de empleadores que ofrecen una opción de trabajo desde casa ha crecido un 40% en los últimos 5 años. Sin embargo, solo el 7% de todos los empleadores en los Estados Unidos ofrecen trabajo desde la flexibilidad del hogar.

Para 2028, un estudio estima que el 73% de todos los departamentos tendrán trabajadores remotos.

Dos tercios de los gerentes que ofrecen flexibilidad de teletrabajo informan que los empleados que trabajan desde casa son en general más productivos.

Las empresas más grandes tienen más probabilidades de ofrecer flexibilidad de teletrabajo que las más pequeñas. Los empleadores que ofrecen al menos flexibilidad de teletrabajo a tiempo parcial colectivamente ahorran 44 mil millones de dólares cada año.

España

Con el fin de reducir la movilidad de la población en el contexto de la lucha contra el Covid-19, el 29 de marzo se paralizó toda actividad de los profesionales y trabajadores que no se consideran esenciales o que no pueden trabajar desde su residencia habitual.

Por tanto, si una actividad no se considera esencial, la única forma de seguir con ella es realizarla desde el domicilio. Asimismo, el teletrabajo puede ayudar a un retorno progresivo a los puestos de trabajo que haga compatible la actividad con el mantenimiento de la distancia de seguridad y limitar la posibilidad de rebrotes.

Casi el 80% de las empresas en España han aumentado el teletrabajo, con el fin de tratar de que su actividad se resienta lo menos posible en la situación actual.

De los casi 20 millones de ocupados que había en España en 2019, 1.640.000 (8,4%) indicaron que trabajaban en su domicilio ocasionalmente, y 950.000 (4,5%), que lo hicieron más de la mitad de los días laborables.

Estas cifras suponen un incremento del trabajo en remoto ocasional con respecto a la situación de 2009. Ese año, el 6% del total de trabajadores contestaron que trabajaban desde casa ocasionalmente. Cabe observar que esta tendencia al alza no se frenó durante la recuperación, ya que en 2014 la proporción del trabajo ocasional en el domicilio era del 6,9%. Por otro lado, el incremento del número de trabajadores que indican que han trabajado más de la mitad de los días desde su residencia ha sido mucho menor.

En concreto, en 2009 lo hacían el 3,4% de los trabajadores, tan solo 1,1% menos que en 2019, mientras que esta cifra prácticamente no ha cambiado desde 2014 (el 4,3% en 2014, frente al 4,9% actual).

La posibilidad de trabajar desde casa depende del tipo de trabajo y del grado de preparación de la empresa para permitir que esta actividad se desarrolle desde el domicilio, de las condiciones de la residencia habitual de la persona y de su capacidad para trabajar en remoto, así como de las redes e infraestructuras de las que disponga su área de residencia.

Los autónomos son los que trabajan ocasionalmente desde casa con más frecuencia. Entre los asalariados, la prevalencia es algo mayor para los trabajadores con contrato indefinido y, dentro de este colectivo, el predominio del teletrabajo aumenta con el número de años de experiencia laboral.

Las empresas más grandes han ido incrementando su participación en el teletrabajo. En el período 2009-2019 la proporción de empleados con teletrabajo en empresas con más de 50 trabajadores pasó del 16% a casi el 20%.

Europa

Desde hace una década, el trabajo en el domicilio lleva cobrando fuerza en todo el mundo, y los países de la Unión Europea (UE) no son una excepción. En 2018, el 13,5% de los ocupados de entre 15 y 64 años trabajaban a distancia en la UE.

En general, en los países del norte de Europa existe un mayor arraigo del teletrabajo, mientras que, en los países del
sur y del este, esta práctica se utiliza con menos frecuencia. Así, en los Países Bajos y en Suecia más del 30% del total de trabajadores desarrollan su actividad laboral a distancia, al tiempo que esta modalidad de trabajo es prácticamente inexistente en Chipre, Bulgaria o Rumanía.

España se sitúa por debajo de la media europea, con un 7,5%, 6 puntos porcentuales (pp) menos que el promedio europeo y claramente distanciada de las cifras de otros países grandes, como Francia (20,8%) o Alemania (11,6%).

Es habitual encontrar que, en muchos países del área del euro, los hombres dominan ligeramente en esta estadística, Por ejemplo, en Irlanda el 21,6% de los hombres ocupados trabajan desde casa, frente al 17,6% de las mujeres; en Finlandia, esta proporción es del 31,6% para los hombres y del 27,8% para las mujeres.

Sin embargo, en los países de Europa Oriental son las mujeres quienes trabajan mayoritariamente desde su domicilio (por ejemplo, en Eslovenia el 16,7% de los hombres ocupados realizan teletrabajo, en comparación con el 20,1% de las mujeres).

Los trabajadores de edades comprendidas entre los 55 y los 64 años son los que mayoritariamente realizan esta modalidad de trabajo, seguidos por aquellos de edades comprendidas entre los 25 y los 54 años. Cabe destacar el caso de Austria, donde este porcentaje es del 30,5% para el grupo de 55-64 años, frente al 22,3% para el grupo de 25-54 años.

China

En China, trabajar desde casa es mucho menos común que en Occidente. Pero desde el 3 de febrero, cuando los gobiernos locales y las empresas de todo el país alentaron a los trabajadores a quedarse en casa, millones de chinos han experimentado los pros y los contras de la oficina en casa por primera vez.

Con calles normalmente concurridas en las principales ciudades como Pekín, Shanghái y Guangzhou silenciosas, este experimento masivo al trabajar desde casa ha provocado un aumento en la demanda de aplicaciones de videoconferencia como WeChat Work de Tencent y DingTalk, propiedad de Alibaba.

No está claro exactamente qué proporción de la fuerza laboral podía teletrabajar antes de que surgiera Covid-19. El 51 por ciento de las empresas en China dicen que tienen una política de espacio de trabajo flexible.

Sin embargo, la flexibilidad se define de manera diferente por diferentes organizaciones: para algunos puede significar simplemente la capacidad de controlar sus horas o administrar su propia carga de trabajo.

Ejemplos de empresas que ya impulsan el teletrabajo

Una combinación de factores, incluida la mejora de la satisfacción de los trabajadores, una mayor productividad y un uso más eficiente de los recursos de la empresa, son algunas de las razones por las que la capacidad de trabajar desde casi cualquier lugar es una de las tendencias más importantes en el lugar de trabajo a tener en cuenta en 2020 y más allá.

Estas son las principales empresas que están utilizando el teletrabajo cada vez más:

  • Appen; industria tecnológica (aprendizaje automático e inteligencia artificial) con sede en Nueva Gales del Sur, Australia.
  • Lionbridge; Industria de software y negocios (traducción de idiomas) con sede en Waltham, Massachusetts.
  • VIPKid: empresa de educación con sede central en Beijing, China.
  • Liveops: empresa de servicio al cliente con sede en Scottsdale, Arizona
  • Cactus Communications: industria de comunicaciones con sede en Mumbai, Maharashtra, India.
  • Transcom: empresa de servicio al cliente con sede en Estocolmo, Suecia.

Sectores con más auge

Entre los sectores de actividad que tendrían más potencial para aumentar su proporción de ocupados con teletrabajo se encontrarían algunas actividades que en la actualidad ya están utilizando de forma más intensiva este tipo de trabajo, como las actividades financieras y de seguros, la información y las comunicaciones, o las actividades inmobiliarias.

Asimismo, hay algunos sectores en los que, actualmente, el trabajo desde el domicilio es casi inexistente y que tendrían un potencial de mejora muy elevado, como el transporte y el almacenamiento; el suministro de energía eléctrica, gas y aire acondicionado; la Administración Pública; el comercio; el suministro de agua, las actividades de saneamiento y la gestión de residuos, y las manufacturas.

En el lado opuesto se encuentran sectores como la agricultura, la construcción, la hostelería y el servicio doméstico, en los que la posibilidad de teletrabajo es limitada.

Por tipo de trabajo, las actividades cualificadas, realizadas en la actualidad por alrededor del 80% del total de ocupados que llevan a cabo parte de su trabajo a distancia, son las que también presentan mayor margen de
mejora.

En concreto, los trabajadores con teletrabajo en las ocupaciones de técnicos y profesionales de apoyo y en las de empleados contables, administrativos y otros empleados de oficina podrían incrementar en más de 40% el teletrabajo.

Las ocupaciones incluidas en las categorías de directores y gerentes, y técnicos y profesionales científicos e intelectuales, podrían aumentar el porcentaje de trabajadores con teletrabajo en 32% y 37%, respectivamente. Por último, los operadores de instalaciones y maquinaria, así como los trabajadores de servicios de restauración y comercio, que en la actualidad prácticamente no teletrabajan, podrían avanzar también de forma significativa en este sentido y, posiblemente, beneficiarse de algún cambio en el modelo de negocio de sus empresas.

Por el contrario, en las ocupaciones elementales (que incluyen empleados domésticos; otro personal de limpieza; ayudantes de preparación de alimentos; recogedores de residuos urbanos, vendedores callejeros y otras ocupaciones elementales en servicios; peones agrarios, forestales y de la pesca, la construcción, las industrias manufactureras y el transporte), donde el teletrabajo también representa un porcentaje muy reducido, el margen de mejora es escaso.

Asociaciones de teletrabajo

Con el aumento del teletrabajo han aparecido también diversas asociaciones para ayudar tanto a empresas como a trabajadores en la realización de ese trabajo a distancia.

Podemos destacar como principales asociaciones de teletrabajo:

  • Asociación Española de Teletrabajo: www.aet-es.org/faqs/
  • Asociación española Empleo, Autoempleo y Teletrabajo: www.arrakis.es/~grinco
  • Asociación Catalana de Teletrabajo: www.telecat.org
  • Isdac International Association: www.isdac.org
  • Asociación y Consejo Internacional del Teletrabajo USA: www.telecommute.org
  • Telelaboro Italia: www.telelavoro.rassegna.it
  • Asociación Portuguesa de Teletrabajo: www.aftt.net
  • Asociación Canadiense de Teletrabajo: www.ivc.ca
  • Asociación Británica de Teletrabajo: www.tca.org.uk
  • Asociación Irlandesa de Teletrabajo: www.telework.ie

Teletrabajo y ley de Protección de datos

Cumplir con el RGPD puede ser un desafío para cualquier empresa, y el uso de una fuerza de trabajo remota presenta complejidades adicionales.

Cuando algunos o todos los empleados y contratistas de una empresa trabajan desde casa, los equipos internos de protección de datos pueden tener menos control y visibilidad de la seguridad de los datos. Las sólidas políticas de seguridad de acceso remoto pueden ayudar a salvaguardar los datos personales y confidenciales protegidos por el RGPD.

En general, el objetivo principal del RGPD es garantizar que los datos de los consumidores permanezcan seguros y privados. Por lo tanto, los siguientes pasos son una parte muy importante de cualquier política de acceso remoto:

Protege los datos tanto en tránsito como en reposo

Los datos en tránsito se refieren a los datos que viajan desde el punto A al punto B, por ejemplo, los datos que pasan entre una aplicación SaaS y el dispositivo de un usuario. Los datos en reposo se refieren a los datos almacenados, como los datos en el disco duro del portátil de un usuario. En ambos casos, los datos deben estar protegidos.

El control de acceso y el cifrado son las tecnologías clave para proteger los datos. Los empleados remotos, como todos los empleados, deben tener una buena razón para tener acceso a datos personales, y su acceso a esos datos debe ser rastreado y administrado.

Las tecnologías de gestión de acceso e identidad (IAM) ayudan a evitar que personas no autorizadas vean y alteren los datos.

Además, los datos que pasan por las redes, incluida Internet, deben cifrarse con HTTPS , una VPN u otro método.

Además, los datos deben estar encriptados cuando se almacenan o «en reposo» también en servidores y discos duros. Para lograr esto, los equipos de TI deben aplicar sus políticas de seguridad para el cifrado en todos los dispositivos, incluso en los dispositivos personales de los empleados en algunos casos.

Proteger los puntos finales de los empleados

Los dispositivos de punto final de los empleados remotos (como portátiles, ordenadores de escritorio y teléfonos inteligentes) deben protegerse de los ataques cibernéticos, ya que una infección de malware podría provocar una violación de datos.

Los dispositivos deben tener un software antimalware instalado como mínimo. Un portal web seguro también puede ayudar a proteger a los empleados mientras navegan por Internet.

Pero aún más común que las infecciones de malware son los dispositivos perdidos: portátiles o teléfonos inteligentes con datos confidenciales almacenados localmente, que los empleados dejan accidentalmente en un área pública. Esta es otra razón por la cual el cifrado del dispositivo es increíblemente importante.

Protegerse de los ataques de phishing y otras formas de adquisición de cuentas

Los ataques de phishing siguen siendo una de las causas más comunes de violaciones de datos. Un ataque de phishing es cuando un atacante engaña a un usuario para que renuncie a sus credenciales de inicio de sesión, lo que le permite hacerse cargo de la cuenta del usuario.

Las implicaciones de una toma de control de la cuenta pueden ser desastrosas para una empresa que trata de cumplir, ya que el atacante puede infiltrarse en la organización y ver, filtrar o robar datos de los consumidores.

Los ataques de fuerza bruta y rociamiento de contraseñas también pueden dar lugar a la toma de control de la cuenta, por lo que las empresas deben aplicar una política de contraseña segura.

Nadie debería poder adivinar la contraseña de ningún empleado, y la contraseña debería ser capaz de resistir la mayoría de los ataques de bot. Si es posible, las empresas deben implementar la autenticación de dos factores en cada aplicación corporativa en uso.

Nueva Ley de Teletrabajo

El Gobierno, debido al gran aumento del teletrabajo, ha presentado un anteproyecto de ley de Teletrabajo para modificar la obsoleta regulación que el Estatuto de los Trabajadores hace del mismo.

Con esta ley se pretende recoger los derechos y garantías de los afectados por el teletrabajo y determinar los límites y posibilidades del trabajo a distancia.

Se exige un acuerdo por escrito entre la empresa y el trabajador sobre las condiciones de ese trabajo a distancia, pudiéndose negociar un horario flexible.

Se exige igualdad de trato entre los trabajadores que van a la oficina y los que trabajan en casa. Y tampoco deben existir diferencias salariales entre ellos.

Por otro lado, se indica que el trabajo a distancia no puede ser impuesto por la empresa al trabajador, debe ser voluntario.

En el acuerdo entre la empresa y el trabajador deben incluirse las siguientes cuestiones:

  • Equipos, medios y herramientas necesarias para realizar el teletrabajo
  • Sistema de compensación por todos los gastos que deba realizar el trabajador para prestar su trabajo a distancia.
  • Horario de trabajo y reglas de disponibilidad
  • Distribución entre el trabajo a distancia y el realizado de forma presencial.
  • Medios de control empresarial de esa actividad.
  • Periodo de vigencia del acuerdo.

Derecho a la intimidad y privacidad

Un aspecto que deberá protegerse es el relacionado con la intimidad y la protección de datos. La empresa no podrá exigir la instalación de programas o aplicaciones en dispositivos propiedad del trabajador, ni el uso de estos dispositivos en el desarrollo del trabajo a distancia.

Así mismo, la ley también contempla el uso personal de los equipos profesionales. Los trabajadores podrán hacer uso por motivos personales de los equipos informáticos puestos a su disposición por parte de la empresa para el desarrollo del trabajo a distancia, teniendo en cuenta los usos sociales de dichos medios y las particularidades del trabajo a distancia.

Derecho a la desconexión digital

Uno de los problemas más asociados al teletrabajo es la gestión del tiempo. Para intentar solucionarlo se regulará el derecho a la desconexión digital, una iniciativa que ya se recoge en la ley de Protección de datos y Garantía de Derechos digitales (LOPDGDD).

El deber empresarial de garantizar la desconexión conlleva una limitación absoluta del uso de los medios tecnológicos de comunicación empresarial y de trabajo durante los periodos de descanso, así como el respeto a la duración máxima de la jornada.